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Resumen

El primer trasplante renal con éxito se llevó a cabo en 1954 y se trató de un trasplante renal de vivo efectuado entre gemelos univitelinos en el Hospital Peter Bent Brigham de Boston1. Este hecho fue histórico ya que ayudó a superar la principal barrera que impedia el éxito de este tratamiento: el rechazo. A partir de 1972 con la aparición de los fármacos inmunosupresores como la ciclosporina2 y años más tarde, con la aceptación de los criterios diagnósticos de muerte encefálica, el trasplante renal de donante fallecido ha prevalecido sobre el de donante vivo. Los últimos datos publicados por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), siguen mostrando que la actividad de trasplante renal realizada en España ha sido prioritariamente de donante cadáver. En 2011 se realizaron 312 trasplantes renales de donante vivo, lo que supone el 12,5% del total de la actividad renal3. A pesar de que estas cifras no son muy altas, hay que destacar el incremento progresivo que ha tenido sobretodo desde el año 2000. Se preeve que la actividad de trasplante renal de vivo siga aumentando en España. El interés por impulsar este tipo de donación, viene influenciada por varios aspectos claramente defi nidos: los buenos resultados obtenidos en la supervivencia4,5,6 y en la calidad de vida7,8,9, el cambio en el perfil demográfico y de comorbilidad del donante fallecido, la mejora en la seguridad del donante y la insuficiente disponibilidad de órganos para el trasplante.

Palabras clave

Trasplante riñón calidad de vida aspectos ético

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Cómo citar
1.
Hidalgo-Blanco M Ángel, Moreno-Arroyo MC. Aspectos psicosociales de la donanción renal de vivo. Enferm Nefrol [Internet]. 23 de abril de 2013 [citado 24 de septiembre de 2021];16(1):48-1. Disponible en: https://enfermerianefrologica.com/revista/article/view/4209